Seguid, porque todo es temporal.

Esto que te levantas y no sabes muy  bien ni por qué. La cama está caliente y confortable. El mundo frío y hostil, lleno de incógnitas e incertidumbres a cada paso. Entonces me llega esa pregunta ¿Me levanto o sigo durmiendo eternamente? Porque sencillamente hoy no me apetece salir de aquí.

Al final decido que hay que seguir. Me lavo la cara. Me miro en el espejo varios segundos para intentar saber quién soy yo. El reflejo me respondo un mudo no lo sé.

No sé que hacer con las cosas que me preocupan, pero me agobian, me pinchan despacito aquí en el pecho (incluso a veces siento que es más algo físico). 

Finjo otra vez que no es nada, que no me preocupa, aunque  sé que no es verdad.

Me visto con una sonrisa y me propongo dar lo mejor de mí. Soy consciente de que no siempre lo conseguiré, que dudaré, que  en algún momento no podré. Aún así lo intentaré. (susurro bajito mirándome a los ojos). Me seco la cara  y salgo a la calle. 

Pero a veces simplemente no se puede, intentas ser fuerte, hacer frente a los problemas para solucionarlos y te vuelven a golpear, así sin más. Un jarro de agua fría tras otro que te dejan helado, abatido… frustrado por no saber qué hacer.

Vuelvo a meterme en la cama, deseando quedarme en esta habitación, que está tranquila, cuanto más tiempo mejor. No quiero salir y la razón es simple. Tengo miedo de lo que pueda pasar. Tengo miedo de no decir lo  correcto, de no hacer lo correcto y herir a alguien. Tengo miedo de convertir el dolor en odio, en indignación y decir cosas que no siento de verdad. Cosas que cuando me siento tranquila y pienso, sé que no son verdad ¿y sabéis por qué tengo ese miedo? Porque ya me ha pasado antes. Porque ya he perdido personas que quería. Eso nos ha pasado a todos ¿no? Pero yo ya no sé qué hacer. No quiero seguir intentado para sentir que jodo las cosas aún más. Y entonces me duele ver como las cosas transcurren… como frases y miradas te muestran la realidad. Nada volverá a ser como un día fue, pero simplemente no lo quieres ver. Duele que termine así.

No puedo vivir con miedo, eso ya lo sé, pero tampoco sé cómo transformarlo, como sacarlo de mí.

Sé que hago cosas mal, como todo el mundo, pero cuando ya han pasado ¿qué se puede hacer? Intentar buscar una solución… pero  a veces es peor el remedio que la enfermedad. 

Quizá en esos momentos solo necesites a alguien que te diga las cosas claras, que te haga darte cuenta de lo que sucede, así sin más.

Quizá sea cuestión de aprender, de intentar seguir con la mejor intención, solucionando o viviendo y ya está.

Simplemente necesitaba pensar, necesitaba que alguien me escuchara con paciencia.

Es bueno darse un día de tregua, un día para estar como quieras, pero luego lavarse la cara y seguir.

A todos los que sufran: Seguid, porque todo es temporal, porque depende de nuestra visión del mundo y no de la visión del mundo en nosotros. Seguid porque no hay camino atrás. Seguid porque todo irá mejor, es cuestión de creer en ello. Seguid, tan solo seguid porque hoy no querréis seguir, pero mañana sabréis que fue acertado seguir.

A vosotros lectores: Gracias por estar ahí.

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